Todos queremos querer a alguien
Todos queremos querer a alguien. Todos queremos querer a alguien. No siempre. Sólo después de haber vivido lo que no es el amor. Sólo hasta entonces queremos querer de verdad. Con todo el dolor y la magia que eso implica. Y es que llega un día, después de muchos años, que de verdad queremos querer a alguien. Todos queremos tomar de la mano a alguien y saber con certeza, que la vida siempre nos tiene una sorpresa guardada. Todos queremos mirar a alguien a los ojos y darle las gracias a Dios por darnos la bendición de vivir ese preciso momento. Todos queremos escribirle poemas, dedicarle canciones y tomarle fotos sin que se de cuenta. Y es que todos queremos, deseamos, amar a alguien con una fuerza que no pensamos que teníamos, que no parece de este mundo. Soñar despiertos, escribir corazoncitos en los libros y cantarle canciones de Arjona. Todos queremos querer tan ingenua e inocentemente a alguien que todas nuestras barreras y miedos se vuelvan una tontería...