Entradas

Mostrando las entradas de agosto, 2014

Espérame

Imagen
Hace tiempo que sospeché que habías sido tú, tal vez mi ignorancia y egoísmo no me dejaban aceptarlo, pero siempre fuiste tú. Encontré en lo más profundo de mis pensamientos una carta que el mismo Dios escribió para mi, para que la pudiera leer cuantas veces la necesitara: “Hola, sé que te has sentido sola muchas veces, por eso vengo a recordarte que eres la niña de mis ojos. Espero no sea tarde para que lo sepas.  Creo que es un buen momento para recordarte quién eres y de dónde vienes, pues siento que la frialdad del mundo terrenal, te ha apartado de la apreciación de la enorme belleza del mundo más allá de lo que se puede ver. He tratado de buscarte tantas veces, pero te has logrado esconder muy bien de mi, pero eso no importa, aquí sigo y no me voy. Te quiero, no por lo que eres o no eres, te quiero porque puedo y quiero, porque me da la gana y ya. Sé que eres un mar de hormonas, cursilerías, metamorfosis y dramas, y por eso te quiero aún más. Te quiero ...

Cuando te vayas

Imagen
La última vez que me veas, cuida tus palabras de despedida, pues no habrá vuelta atrás. Elige bien la sonrisa que pongas, pues será la que recuerde después de unos años. Si decidiste que estorbo en tus planes, después de haber deshecho los míos, no hay más que decir. Perdona si me notas tan tranquila o indiferente, pero es sólo que estoy consciente que estás pensando con la cabeza y no con el corazón, y ya no hay nada que pueda hacer para cambiarlo. No mientas más, pues ambos sabemos cuánto pesaba ya tu pasado y el mío. No me pidas perdón por cosas que ya no tiene sentido perdonar. Y si sigues pensando que soy muy cruel, te pido perdón por la frialdad de mis palabras, pero hace ya tiempo que el calor del amor dejó de suavizar mi voz. Suelta mi mano, déjame caer y aprender a levantarme sola. Déjame intentar olvidarte y llorarte un rato. Ayúdame a seguir adelante y borra mi número. No me marques más en las madrugadas que te sientas solo. No digas más cómo te arr...

De los intentos de reparar un corazón roto…

Imagen
Me encontré un par de cartas que te había escrito para evitar que te fueras aquel día. Y te encontré de nuevo en la puerta de mi casa, portando tu mejor disculpa. Y me pregunté a mi misma, ¿por qué dejé que alguien rompiera mi corazón? ¿por qué lo rompí yo misma?  Me puedo seguir mintiendo y diciendo que estoy mejor sin ti. Puedo tratar de olvidarte en un bar escuchando a mis amigas lo mucho que te odiaban. ¿Libros de autosuperación? ¿Yoga o meditación? Ya lo he intentado todo. “Estoy bien, la decisión fue lo mejor para los dos y me siento tranquila.” Es lo que dices a todos los que te rodean, pero sabes que no es cierto… “La verdad me siento cada vez peor, no te voy a engañar. No sé que haré a partir de ahorita. Pero si de algo estoy segura, es que la culpa de todo es tan mía como suya.” Es lo que nadie dice, pero todos sienten. A mí también me rompieron el corazón alguna vez. Yo también busqué desesperadamente que alguien me amara, me dejé llevar por el pri...