Espérame



Hace tiempo que sospeché que habías sido tú, tal vez mi ignorancia y egoísmo no me dejaban aceptarlo, pero siempre fuiste tú.

Encontré en lo más profundo de mis pensamientos una carta que el mismo Dios escribió para mi, para que la pudiera leer cuantas veces la necesitara:

“Hola, sé que te has sentido sola muchas veces, por eso vengo a recordarte que eres la niña de mis ojos. Espero no sea tarde para que lo sepas. 
Creo que es un buen momento para recordarte quién eres y de dónde vienes, pues siento que la frialdad del mundo terrenal, te ha apartado de la apreciación de la enorme belleza del mundo más allá de lo que se puede ver. He tratado de buscarte tantas veces, pero te has logrado esconder muy bien de mi, pero eso no importa, aquí sigo y no me voy.

Te quiero, no por lo que eres o no eres, te quiero porque puedo y quiero, porque me da la gana y ya. Sé que eres un mar de hormonas, cursilerías, metamorfosis y dramas, y por eso te quiero aún más.
Te quiero en tus momentos de decisión y éxito, y también en tus errores, fracasos y caídas.

Te quiero incansable e incondicionalmente, sin límites, ni fechas de caducidad, bajo cualquier contexto y piel, cansado de verte llorar y enamorarte de cualquier ilusión, en la muerte, enfermedad, diversión y depresión, te amo infinitamente. Déjame guiarte en la tempestad, sólo necesitas fijar tus ojos en mí y nadie más. Descansa en mis brazos y deja que yo arregle tu corazón. 

Ya no luches contra mi, déjate amar, pon tu vida en mis manos y prometo cuidar de ella. Permíteme consolarte cuando sientas que el mundo entero te ha dado la espalda. No llores por alguien que te ha traicionado o roto el corazón, recuerda que yo ya di mi vida por ti y lo volvería a hacer sin pensarlo. No necesitas ser digna de nadie, para mí eres perfecta.
No te desesperes, mis planes para ti son más grandes de lo que tú crees. 
Escógeme a mí siempre, pues yo te escogí primero a ti. Toma mi mano y sígueme, nunca te dejaré caer, confía en mi. 

No importa que lo olvides, siempre estaré aquí para recordártelo, te amo bonita.”

Es cierto, siempre fuiste tú… 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

¿Cómo perder a una mujer?

De los intentos de reparar un corazón roto…

Convirtiéndome en Jane Austen... (O intentándolo)