Entradas

Mostrando las entradas de 2016

¿Te acuerdas de mí?

Imagen
¿Te acuerdas de mí? Me puse más necia, pero también más guapa. Estarías orgullosa de mí. Uso el cabello largo y los labios rojos. Me endeudé con mi propio carrito pero ya no le debo al banco. Bebo whisky, ya no uso brackets y hasta hago ejercicio. Maduré, creo. Me tendrías que ver. Sigo teniendo esa cicatriz en la frente de cuando se me cruzó una pared mientras jugaba, ¿te acuerdas? Cuando te conocí, nunca pensaste que un día me iba a gustar leer a García Márquez y Fitzgerald. Ya me leí toda su obra.   La última vez que te llamé, no contestaste. Supongo que tenías mucho trabajo, tal vez te seguía recordando a alguien y no estabas lista para saber de mí. Fue eso, ¿verdad? Me deshice de esas ganas de odiarte que tanto me estaban pesando, aunque confieso que no he podido tirar las botas que tanto detestabas. Acomodé mis libros, por fin. Te encantaría ver cómo quedaron. Mi cabeza es la que sigue un poco desordenada, ¡pero si vieras qué pelazo me cargo! No ...

Lo que siempre te quise preguntar.

Imagen
Siempre me dieron ganas de preguntarle cosas a los hombres con los que he salido... Tengo un repertorio de historias "amorosas" graciosísimas que contar. No todas dieron risa, ninguna de hecho. Pero hoy, disfruto compartirlas con ustedes porque la vida sigue, y más vale que uno aprenda a reírse de sí mismo para sanar y olvidar. ADVERTENCIA: EL SIGUIENTE TEXTO ESTÁ BASADO EN HECHOS REALES. SE OMITIERON NOMBRES PARA QUE NO SE ENOJARAN LOS INVOLUCRADOS. CUALQUIER PARECIDO CON LA REALIDAD, NO ES MERA COINCIDENCIA. Qué tal aquel que me dijo que con este carácter tan horriblemente grillero e irreverente (I GOT IT FROM MY MAMA!!) me iba a quedar sola... ¿Alguna vez pensaste que escribiría de ti? Ni yo... O el que me dijo que comía asqueroso y le daba pena invitarme a comer. ¿Cómo te ha ido con eso? (un poco en mi defensa: ¿alguien come hamburguesas con cubiertos?) Al filósofo que me dijo NOPALITA (por corriente y babosita) por no querer salir con él a días de haber...

A los 25 uno aprende...

Imagen
A los 25 uno aprende... Que es más fácil dejar ir la locura, que mantenerla encerrada. Que valen más los actos diarios que las promesas hechas. Que no existe el trabajo perfecto si ya se ha perdido el motivo inicial que nos hacía disfrutarlo. Que más vale dejar ir todo lo que nos pesa, antes de que se haga más lento nuestro caminar. Que no vamos a salvar el mundo de la noche a la mañana, pero vale la pena intentarlo. Que las heridas de ahora ya no se pueden curar con venditas, pero sí con el tiempo. Que el trabajo paga las cuentas y la vocación llena el corazón. Que viajar no es tan fácil como los blogueros dicen, pero sí es la maravilla que nos presumen. Que el amor de nuestra vida no siempre es nuestra alma gemela, pero está bien. Que no hay estándares de belleza que seguir ahora, si no la mera capacidad de ver la magia de un alma a través de su sonrisa. Que se va volviendo cada vez más difícil levantarse, pero nunca imposible. Que hay veces que basta p...

Convirtiéndome en Jane Austen... (O intentándolo)

Imagen
Me han preguntado por qué me gusta tanto escribir del amor y desamor. Que por qué soy tan cursi/ sentimental/ romántica, entre otros adjetivos que han tratado de colgarme... Pues no tengo una respuesta de esas tipo Paulo Cohelo. No escribo por venganza ni para inmortalizar personas. No soy una víctima del sufrimiento, no tengo el corazón roto, y de verdad, no soy una man-hater. Simplemente escribo del amor, pero no significa que sea lo único en lo que pienso. Pienso en zapatos, en la paz mundial, la equidad de género, si Leo DiCaprio va a ganar el óscar, el papel de las mujeres en la 2da Guerra Mundial, en el nuevo sencillo de Adele, mis próximas vacaciones familiares a Disney (#yacasillegamosfamilia), qué color de uñas voy a escoger y el sentido de la existencia humana.  Pero pareciera que pensar en el amor y desamor hoy en día es una debilidad. Un pecado que más te vale no cometer, si es que quieres ser "fuerte" y sobrevivir en el mundo "real".  ...