Cuando te vayas




La última vez que me veas, cuida tus palabras de despedida, pues no habrá vuelta atrás.
Elige bien la sonrisa que pongas, pues será la que recuerde después de unos años.
Si decidiste que estorbo en tus planes, después de haber deshecho los míos, no hay más que decir.
Perdona si me notas tan tranquila o indiferente, pero es sólo que estoy consciente que estás pensando con la cabeza y no con el corazón, y ya no hay nada que pueda hacer para cambiarlo.
No mientas más, pues ambos sabemos cuánto pesaba ya tu pasado y el mío.
No me pidas perdón por cosas que ya no tiene sentido perdonar.
Y si sigues pensando que soy muy cruel, te pido perdón por la frialdad de mis palabras, pero hace ya tiempo que el calor del amor dejó de suavizar mi voz.

Suelta mi mano, déjame caer y aprender a levantarme sola. Déjame intentar olvidarte y llorarte un rato.
Ayúdame a seguir adelante y borra mi número. No me marques más en las madrugadas que te sientas solo.
No digas más cómo te arrepientes de haberme dejado ir. No preguntes a mis amigos cómo me va, si ya no te pienso o si estoy saliendo con alguien.
Ya no prometas que esta vez será diferente, que has cambiado. No prometas, pues sé que te marcharás justo cuando empiece a creerte.
No busques culpables, digamos adiós sin esperar más finales alternos a este.

Cuando al fin me dejes de amar, no llames para hacérmelo saber, pues no soportaría despedirme de ti para siempre, en esta y todas las vidas que nos quedan por vivir.

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