¿Por qué los hombres lloran?



Nunca he visto a un hombre llorar, excepto en un funeral.
Me puse a pensar si existirán razones para que los hombres lloren.
Bien es cierto que ellos al ser “el sexo fuerte” demuestran ser de acero cuando de sentimientos se trata.
Pero no hay nada más falso…

Un hombre normalmente no llora por cualquier cosa. No llora porque está en “sus días”, porque su amigo lo cambió por la novia o porque se siente feo. Difícilmente llora por una película de amor, porque subió de peso, o por un simple berrinche. 

Un hombre probablemente no llora por cualquier cosa. Pero sí que llora.

Llora en un bar, después de que hizo todo por salvar una relación que ya no era sólo de dos personas.
Llora en el silencio de la noche, después de haber decepcionado a la persona que más quería en la vida, o peor aún, después de haber entregado todo y haber sido decepcionado.
Llora cuando se le niega una segunda oportunidad.
Llora cuando su equipo de football pierde (porque se vale llorar por eso).
Llora cuando el amor le exige el tiempo que no tiene ni para él mismo.
Llora cuando la frialdad o el miedo en su corazón le impiden enamorarse de verdad.
Llora cuando definitivamente quiere llorar pero tiene que fingir una sonrisa ante una sociedad estúpida que le demanda ser “fuerte”.

Tal vez los hombres lloren por las mismas razones que las mujeres, pero ellos nunca podrán ser vistos como las víctimas, ni tendrán un corazón roto porque, pues ¿qué pensarías tú de ver a un hombre llorar?…

Pensar que los hombres no sufren o no lloran es un pensamiento terrible, un pensamiento que a las mujeres nos hace perder esas características femeninas tan nuestras: la empatía y la compasión.
Yo juraría que los hombres sensibles siguen ahí afuera, tal vez nunca los veamos llorar, pero eso no quiere decir que no tengan sentimientos. 
Llorar no es sinónimo de debilidad, sino de vitalidad. 
Llorar no es cuestión de género, sino de personalidad.

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