Viviendo a tiempo
Me dio una de las tantas crisis que nos dan a los 20 y tantos (y a los 30, y luego a los 40)
Sentí que las decisiones más importantes de la vida las tenía que tomar en menos de 2 meses. Y decidí darle reset al mundo.
Leo todos esos blogs que dicen viaja, ahora o nunca, conoce, fiestea, etc. Y me siento más atrapada que nunca en mi mundo: trabajo y más trabajo. Todos los días lo mismo.
Y me pregunto ¿quién diablos escribe esos blogs? ¿Quién puede hoy decir que dejó todo de lado para irse a combatir la hambruna a Africa? Felicito a los que han tenido la oportunidad de hacerlo. Pero esto va para los que llevamos una vida normal.
Me encanta viajar, podría hacerlo por el resto de mi vida, pero nunca he sabido de un hippie trotamundos que haya solventado todos los gastos de sus viajes por años.
Decidí crear mi propia vida basada en las cosas que los simples mortales (si, tú godinez) podemos hacer para apreciar la vida que tenemos. No es malo desear siempre lo que no se tiene, ser ambiciosos y soñar con algo nuevo. Pero a veces, en el mundo real no podemos costear tantos sueños.
Creo que es de verdaderos guerreros aceptar la vida que tenemos, sin conformarnos, pero agradecidos con lo que tenemos.
Decidí que si no puedo ser feliz en mi casa, sentada frente a mi computadora, con una taza de café, plenamente satisfecha con lo que me rodea, no podré ser completamente feliz en Vegas con un montón de personas "living YOLO", ni en La Torre Eiffel a lado de una pareja de enamorados, ni en Hawaii con una piña colada en mano... (Claro que todo eso me ayudaría bastante en mi búsqueda de felicidad) pero, si no puedo encontrar la felicidad un Domingo comiendo hamburguesas con mis hermanos, no la voy a encontrar en ningún lado.
La determinación de dejar de quejarnos por lo que no tenemos y queremos, no es nueva.
Tal vez hemos sentido que la vida nos ha arrancado sueños que tuvimos antes, que no estamos en el lugar que queremos y el verdadero significado de nuestros días se ha ido desvaneciendo como huellas en la arena. Yo también he sentido miedo al fracaso, a no llevar una vida de ensueño, no ser una súper modelo, no ganar lo suficiente, no hacer yoga, no salvar vidas diario, no pertenecer a un grupo de lectura o a Greenpeace.
Pero es que simplemente a veces nos queremos comer la vida de una mordida y no hemos aprendido a disfrutarla lentamente.
Esto es un llamado para todos los que decidan diseñar una vida que amen. No comiencen a morir antes de tiempo...
Comentarios
Publicar un comentario