Enamórate de la mujer que sueña
La que tiene una belleza rara, que nunca verás en revistas de moda, que no es exótica ni tampoco provoca las miradas de todos los hombres del bar.
Siempre tiene algo que decir, leer y escribir.
No tiene miedo de la soledad, al contrario, la disfruta.
Esa que aprendió a soñar y ahora no puede ni quiere dejar de hacerlo.
Maestría en labia y doctorado en encanto.
Esta especie de mujer aparece en 1 de cada 10 oportunidades que la vida te regala, no la dejes pasar.
Te hará dudar por un momento si vale la pena el camino, pero instantáneamente te darás cuenta que ya te robó el aliento, demasiado tarde.
Espérala cada vez que se sienta intrusa en el mundo. No te espantes, lo tiene todo bajo control.
Consuélala al decirle que la amarías en cualquier época.
Ten por seguro que te ama por convicción y no por soledad.
Ella hizo espacio en su corazón para ti, pero no te confundas, no lo tenía vacío antes de ti.
Recuérdale cuán mágica es cada vez que ella lo olvide.
Admira sus colores y todos sus matices, pero por favor, no intentes cambiarlos para darte gusto.
Déjala escapar en su imaginación y prepárate para atraparla de vuelta.
Extráñala cada que tome un libro, pues a pesar de que sus ojos están en ti, su mente ya vive en otro mundo.
Reinventa su amor cada que amanezca, no hay mayor temor para ella que la monotonía, pero no temas, si nunca intentas cortar sus alas, ella te dejará acompañarla a volar.
Te va a tratar mejor de lo que tu sientes merecer.
Te inspirará para escribir diario un nuevo futuro.
Ella cree en el amor como un verbo a practicar diario, no un adjetivo que adorna la vida.
No tiene miedo de ser ambiciosa, pues sabe lo que merece, y no tendrá pena en pedírtelo.
A diferencia de otras mujeres, ella disfruta ser imperfecta, pues encuentra sus defectos como parte de lo que ella es.
Ella entiende todo lo oscuro de tu alma, y no intenta juzgarlo, sino darle luz.
Amarte será su obra maestra, observa cuidadosamente cómo lo hace. Te ha esperado con sabiduría y paciencia (a veces no tanta) por mucho tiempo, mira cómo corre a tus brazos hoy.
Ten cuidado cuando la encuentres, pues tu vida está por cambiar.

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